Todo lo que necesitas saber sobre la Vitamina C

Todo lo que necesitas saber sobre la Vitamina C

¿Qué es?

Una vitamina que también se conoce como ácido ascórbico, pertenece al grupo de vitamina hidrosolubles y actúa como antioxidante en nuestro cuerpo, ya que actúa contra los daños producidos por los radicales libres.

Otra de las funciones en la cual es necesario esta vitamina, es para la formación de colágeno, una proteína de importancia en nuestro cuerpo, así como interviene en la formación de cartílago. Esta vitamina también ayuda a la absorción del hierro no hemo, es decir, el hierro presente en los alimentos de origen vegetal. 

Por último, ayuda al que el sistema inmunitario funcione de forma correcta. Esto no quiere decir que consumir vitamina C en exceso te cure de un catarro o te inmunice de una gripe, de hecho, puede ser contraproducente.

Principales fuentes de Vitamina C:

Las frutas como las naranjas y el kiwi, las verduras como pimientos verdes, brócoli, tomates, etc.

Existen alimentos fortificados los cuales deberán indicarse en el etiquetado la cantidad de vitamina C que incluye.

El contenido de vitamina C presente en los alimentos, puede verse disminuido con el cocinado. Suele tener una degradación menor los alimentos cocinados al vapor o en microondas.

Tenemos también la opción de usar suplementos dietéticos que nos proporcionen la cantidad de vitamina C necesaria, podemos encontrar estos suplementos en farmacias.

Consumo adecuado:

Normalmente, el consumo de una dieta variada y equilibrada es suficiente para la mayoría de la población, sin embargo, existe una parte que necesita un extra por diferentes causas:

  • Los fumadores o personas que están expuestas al humo del tabaco, necesitan unos 35 mg más al día de esta vitamina, ya que aumenta el daño de los radicales libres.
  • Bebés que sean alimentados con leches que tengan un tratamiento térmico agresivo y que por lo tanto carezcan de esta vitamina.
  • Personas que ven restringida su alimentación.
  • Pacientes con diversas patologías como puede ser algún cáncer o enfermedad renal

Las personas que puedan tener un déficit severo (menos de 10mg/día) durante varias semanas pueden contraer escorbuto, el cual cursa con cansancio, inflamación de encías, manchas en la piel, dolor en las articulaciones o mala cicatrización de las heridas.

Cantidades:

Dosis superiores a 400 mg para niños y de 1800 mg para adultos, pueden suponer unas concentraciones demasiado elevadas y pueden causar diarreas, náuseas y cólicos estomacales.

Y recuerda, no te va a hacer inmune al COVID-19.