Cómo leer una etiqueta nutricional

Cómo leer una etiqueta nutricional

A priori el leer una etiqueta de un producto no debería suponer un reto, pero mucha gente no sabe, por este mismo motivo la industria se aprovecha para jugar con los términos y así porder engañar más facilmente usando las palabras más adecuadas para cada ocasión.

Como ejemplo de engaño podemos poner la nocilla, la crema de cacao y avellanas que hace un tiempo decidió prescindir del aceite de palma y plasmarlo en su etiqueta frontal para así dar a entender que son un producto más sano, sin embargo esto no es así, sigue siendo el mismo producto que no debiera consumirse nunca, ya que a parte de contener una cantidad enorme de calorías, incluye mucha grasa de mala calidad y azúcar refinado entre sus principales ingredientes.

Partes del apartado “Información nutricional”

Normalmente, en este apartado es donde se fija el grueso de la población para mirar si tiene muchas calorías o mucha grasa, obviando el resto del paquete e información que nos puede proporcionar.

Antes de nada tengo que decir que las calorías no lo son todo, al igual que la cantidad de grasa presente en el alimento tampoco dice naa de la calidad de las mismas, es un conjunto de todo en donde nos tenemos que fijar.

Vamos a coger dos ejemplos de alimentos donde ambos pueden pasar facilmente por productos a priori buenos, pero solo uno lo es.

Primer ejemplo: Puré de patata deshidratado.

Si nos fijamos en la tabla de información untricional podemos ver como cada 100gr de copos deshidratados contienen 348 kcal, 0,8 gr de grasa, 74 gr de hidratos de carbono, 7,4 gr de proteína y 7,7 gr de fibra. Ahora con esta información debemos de comprobar su calidad con otro listado, el listado de ingredientes presentes en el alimento.

Como truco antes de continuar, este listado se compone de los ingredientes presentes en el alimento de mayor a menor cantidad, no suelen venir especificado la cantidad de cada uno, pero podemos intuirla usando la lista de información nutricional.

En este caso si incluye la proporción de los ingredientes, al menos de uno, el principal, la patata. En este producto los ingredientes son: 99% patata deshidratada, emulgente, especia y antioxidante.

Si combinamos la información de ambas tablas, sabremos de que las calorías y la cantidad de macronutrientes presentes por cada 100gr vienen principalmente de la patata, dejando así este producto como recomendable.

Ejemplo 2: Crema de verduras mediterráneas

Si vieramos este producto en el supermercado diríamos que es algo saludable por ser una crema de verduras, pero hagamos lo de antes, analicemos los ingredientes y la tabla nutricional.

En la información nutricional vemos que contiene una cantidad de calorías por cada 100 ml bastante contenida, al igual que la cantidad de grasas, hidratos, y proteína.

Ahora vayamos a los ingredientes: Las verduras principales sumadas entre todos no llegan al 50% del producto, junto a almidón modificado de maiz, aceite de girasol, azúcar, aromas y diversos zumos concentrados de distintas verduras. Lo único que se salva de los ingredietnes son las verduras, el resto son productos que aportan poco o nada a nuestra alimentación.

Cómo podéis ver, no todo son las calorías, la grasa, las proteínas o los hidratos, también hay que fijarse en la calidad de estos, cuales son estos ingredientes principales, hay que saber que es lo que realmente comemos, sin que la industris nos tome por tontos con mensajes como los del ejemplo anterior con su “Con ingredientes naturales”.

Deja un comentario